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¿Cuál es la importancia de hacer una tesis para graduarse de la universidad?

Hablar de una tesis para obtener un grado académico, remite a pensar en requisito. Si la tesis se proyecta

de esta esta forma se pierden las posibilidades innovadoras que emergen de ella.

Sea cual sea el semestre en el que te encuentres, quizás te hayas preguntado acerca de la importancia de hacer una tesis para graduarse de la universidad, o cualquier otro requisito práctico para optar al título como profesional. Si no te lo has preguntado es el momento para que te enteres de la importancia que tiene tu trabajo de grado para ti, la universidad y la sociedad.

En mi caso, la pregunta de ninguna manera pretendió reflejar rechazo por la realización de la tesis, más bien, sentía que necesitaba los argumentos suficientes para justificar tan ardua labor, no quería contentarme con la obligatoriedad institucional, pero pasaron los semestres y fue la obligación la que me permitió culminarla, después entendí las razones.

 
Misiones de la Universidad

 

Resulta que una de las misiones que tiene toda universidad es la de formar a los estudiantes con bases en investigación, además de las clases donde se reciben contenidos académicos propios de cada programa. Así mismo, se encuentra la extensión como la oportunidad de conectar a la universidad con el entorno social, cuya gestión puede estar basada, en el mejor de los casos, por alianzas con la empresa pública y privada.

Se espera, en todo caso, que el estudiante hecho profesional haya adquirido las suficientes competencias para aportar desde su campo de conocimiento a la solución de las problemáticas propias de su contexto, de ahí que la investigación sea la herramienta que no solo le permitirá transitar por la vida universitaria, sino por la posterior vida laboral.

En este sentido, decir que los estudiantes deben ser formados en investigación implica reconocer dos cosas. Primero, para formar en investigación los docentes deben estar capacitados para esta tarea y, segundo, por más esfuerzos que haga la universidad sus proyecciones no pueden superar las expectativas personales de los estudiantes, ya que no todos van a querer ser investigadores en un sentido estricto. No obstante, mediante la investigación sí se espera, con mejores resultados, que los estudiantes desarrollen y fortalezcan sus habilidades y actitudes necesarias tanto para su carrera como para su vida diaria, bien sea personal, familiar, laboral, etc. Dos panoramas que señalan la importancia de marcar las diferencias y las semejanzas entre dos conceptos centrales que atraviesan las tres misiones de la universidad: investigación formativa y formación para la investigación.

 

Investigación formativa y formación para la investigación

 

La investigación formativa se refiere a la investigación como herramienta del proceso enseñanza-aprendizaje. Su finalidad, al menos dentro de los cinco primeros semestres de la carrera, es compartir información existente para que el estudiante la procese críticamente mediante actividades prácticas que integran la lógica investigativa. De esta manera, se busca que los estudiantes ya no sean sujetos pasivos como procede con la escuela tradicional.

Desde esta perspectiva, los docentes son quienes orientan y los estudiantes son quienes asumen las actividades como investigadores en formación, lo que implica que al menos el primer grupo debe tener formación básica en metodología de la investigación, no solamente ser expertos en un tema determinado como resultado de su profesión; también apertura hacia la interdisciplinariedad e innovación. Realmente, ambos grupos deberían tener un nivel básico en investigación, pero ello implica que los estudiantes deban llegar formados a la universidad y solo en pocos casos sucede. En Colombia por ejemplo, existen estrategias del Estado como el Programa Ondas que busca promover una cultura en Ciencia, Tecnología e Innovación CT+I desde la edad escolar, sin embargo, la cobertura aún no alcanza a abarcar a toda la población estudiantil.

Por su parte, la formación para la investigación se desarrolla posterior a los procesos pedagógicos basado en investigación o de la investigación formativa que es lo mismo (así debería ser según la tradición académica). Para este momento se espera que los estudiantes ya estén formados en metodología de investigación al menos en un nivel básico y deberían estar integrando los semilleros de investigación que a su vez alimentan a los grupos de investigación creados en el contexto universitario.

Los semilleros de investigación representan una estrategia para que el estudiante empiece a aportar desde distintos frente a la generación de nuevo conocimiento, desde luego, también para que se formen. Aquí las actividades en investigación se orientan no solo a hacer uso de la lógica y los métodos de investigación, sino, a comprender todos los elementos que componen el proceso científico para la obtención de resultados que lleven a descubrimientos disciplinares. Como consecuencia del trabajo realizado en esta instancia, el estudiante ya debe estar preparado para generar su propia investigación que se verá materializada en alguna de las opciones de grado de su programa académico.

Hablar por tanto de investigación formativa, dice Restrepo (2008), es hablar de formación en investigación en el sentido de que se hace uso del método científico (como herramienta) para aprender a investigar mientras se investiga, aunque la actividad misma no genere necesariamente nuevos descubrimientos, como sí se haría en un proceso de formación en investigación propiamente dicho.

 

Habilidades y actitudes desarrolladas con la investigación
 
 

Se puede decir entonces que la investigación formativa, en su intención pedagógica, permite desarrollar en los estudiante la capacidad para identificar problemas, generar preguntas cada vez más delimitadas, interpretar, argumentar, analizar y hacer síntesis de la información proveniente de fuentes primarias o secundarias, desarrollar el pensamiento crítico y otras como creatividad, observación, descripción y comparación, todas ellas directamente relacionadas con la formación para la investigación que, en conjunto con la investigación formativa, se presentan como estrategias para crear una cultura en investigación, deber ser de la universidad.

Así visto, ¿Qué vendría siendo la tesis o cualquier otro trabajo de grado basado en investigación? ¿El resultado de un proceso de investigación formativa o de formación en investigación? Sin duda la respuesta debe cobijar los dos procesos ya que es un ejercicio aplicado que pone a prueba las habilidades, capacidades y actitudes desarrolladas por el estudiante durante su proceso formativo. Además, con un trabajo de grado, debe darse cuenta de una situación social, física o de cualquier índole, desde una o varias aproximaciones disciplinares apropiadas, con el fin de generar algún conocimiento nuevo.

Sin embargo, más que un resultado de la investigación para la disciplina, el programa, la universidad o para obtener finalmente el aval de grado, este ejercicio te dejará algunos elementos para tu vida, aunque tu labor principal a futuro no vaya a ser propiamente la práctica investigativa.

 

  •          Mejor capacidad creativa y generación de ideas
  •          Mejor comprensión de las problemáticas para la identificación de soluciones apropiadas
  •          Mejor capacidad para abordar los problemas desde la interdisciplinariedad
  •          Autoorganización y autoaprendizaje
  •          Habilidades comunicativas
  •          Gestión de información y recursos
  •          Determinación
  •          Disciplina
  •          Capacidad de emprender
  •          Mejor desenvolvimiento en los entornos sociales
  •          Más apropiación y sentido humano